Cómo evitar fraudes al contratar un guardamuebles en Bilbao

24 de agosto de 2026

Cómo evitar fraudes al contratar un guardamuebles en Bilbao

Antes, lo que sí puedes mirar tú, hoy, sin saber de esto ni tener ni idea de leyes. Son señales de alarma. Si una empresa falla en varias, cierra la pestaña y sigue buscando.

Primero, algo que casi nadie te cuenta: la ley ya está de tu parte

Cuando dejas tus cosas en un guardamuebles, para la ley eso tiene nombre: contrato de depósito. Suena a abogado, pero es de cajón. La empresa se compromete a dos cosas. A guardarte los muebles. Y a devolvértelos como estaban. Lo recogen el Código Civil (artículo 1758) y el Código de Comercio (artículo 306): la empresa que guarda tus cosas —el “depositario”, que dirían ellos— responde si se estropean por su descuido.

O sea, que no les estás haciendo ningún favor. Tienen una obligación contigo, y es legal. «El pero» es gordo: esa obligación solo sirve de algo si la empresa es seria y puede responder el día que algo sale mal. Por eso merece la pena fijarse bien antes de firmar.

¿Que aún no tienes del todo claro qué es un guardamuebles y cómo funciona? Empieza por aquí: guardamuebles: qué es, cómo funciona y cuándo contratarlo.

guardamuebles en bilbao

Señal 1: No hay contrato por escrito (o no te dan copia)

Un guardamuebles que va en serio te hace un contrato. Por escrito. Y te entrega tu copia sin que la tengas que pedir tres veces. Si te sueltan el clásico “tranquila, esto lo apañamos de palabra”… ahí tienes la primera bandera roja.

Qué debería poner ese contrato

  • El precio del servicio y cada cuánto pagas.
  • Hasta cuándo dura el servicio.
  • Qué entra en la guarda y qué no.
  • Y la letra pequeña de siempre: qué pasa si te retrasas en un pago o si quieres sacar tus cosas antes de tiempo.

Sin contrato no tienes nada a lo que agarrarte. Con contrato, tienes pruebas. Si quieres ir sobre seguro, aquí lo desmenuzamos punto por punto: qué debe incluir un contrato de guardamuebles.

Señal 2: No hacen inventario de tus cosas

El inventario es la lista de todo lo que entregas. Poco glamour, mucha importancia: es tu única prueba de lo que había.

Imagina por un momento que dentro de unos meses falta una caja. O que el sofá aparece con una pata de menos. ¿Cómo demuestras que entregaste y en qué estado? Con esa lista y con nada más. Una empresa que se resiste a hacer inventario es una empresa a la que no le apetece dejar rastro. Y eso es mal asunto.

contrato de guardamuebles

Señal 3: No puedes comprobar que la empresa existe de verdad

Una web bonita la monta cualquiera en una tarde (y ahora con la IA dicen que incluso en menos). Y ya lo hemos dicho muchas veces: poner el rótulo de «mudanzas» o «guardamuebles» en un camión es muy sencillo. Pero esto va de otra cosa. Comprobar que detrás hay una empresa de verdad cuesta menos de lo que crees.

Cómo hacerlo, sin volverte loca

Empieza por pedirles el nombre y el CIF. Así, directa, sin rodeos. Comprueba, entonces, que tengan dada de alta la actividad de mudanzas o almacenaje (los famosos epígrafes del IAE y los códigos CNAE). A una empresa legal no le va a temblar la voz al decírtelo.

Otra cosa que puedes hacer es dedicar un rato a leer opiniones reales de otra gente. Y la prueba del algodón: pide ir a ver el almacén (quédate con esta, que vuelve al final).

Señal 4: No incluyen seguro (o no te lo enseñan)

Ya vimos que la empresa responde de tus cosas. Bien. Pues un guardamuebles serio respalda esa responsabilidad con pólizas de seguros. Apúntatelos, porque son el mejor termómetro para saber si vas a buen puerto:

  • Responsabilidad civil. Cubre los daños que la empresa pueda causarle a otras personas o a sus cosas mientras hace su trabajo.
  • Seguro de depósito o mercancías. Este es el tuyo, el que de verdad te importa. Cubre tus bienes mientras están guardados: daños o pérdida de tus muebles por incendio, inundación o robo en el almacén.
  • Seguro de incendios y multirriesgo del local. Protege la nave donde duermen tus cosas frente al fuego, el robo o el agua. Muchas veces lo exige la propia licencia de actividad del ayuntamiento o el contrato de alquiler del local, así que tenerlo dice bastante de lo bien montada que está la empresa.

En corto: los dos primeros te protegen a ti; el tercero, al edificio. Y no te conformes con un “¿seguro? Sí, sí, todo asegurado”. Pídelo por escrito, negro sobre blanco: qué cubre cada uno y hasta cuánto.

Un ejemplo cercano. En Mudanzas Carlos Rodriguez cada cosa que guardamos va con un seguro de guarda-custodia (robo, incendio e inundación) y con seguros de responsabilidad civil de hasta 600.000 €, de la mano de compañías como Allianz o Reale. Si te pica la curiosidad, aquí ves cómo funciona nuestro servicio de guardamuebles en Bilbao al detalle.

seguro de guardamuebles

Señal 5: No te explican cómo van a guardar tus cosas

Tras más de cuarenta y cinco años en el sector, para nosotros, el tipo de sistema de almacenamiento es fundamental. Determina el grado de seguridad de toda la operativa. No todos los guardamuebles guardan igual, ni de lejos. Hay tres formas básicas:

  • Contenedores individuales. Tus cosas van en una caja cerrada, solo tuya. Se tocan menos, no se mezclan con las de nadie y, por tanto, se rompen menos.
  • A granel. Todo junto en una nave grande, tus cosas revueltas con las de otros.
  • Parcelas o boxes. Un hueco separado para ti, tipo trastero. Normalmente, con acceso indiscriminado a las instalaciones.

Importante: ninguna es ilegal. Pero no dan la misma tranquilidad, y entre unas y otras hay un mundo. Que te expliquen cuál usan y por qué. Si ni ellos lo saben explicar, ya sí eso, vas viendo.

Señal 6: No te dejan ver dónde acaban tus muebles

Y aquí está. De nuevo, la pregunta del principio, la que desarma a los que no van de frente:

“¿El almacén es vuestro o lo subcontratáis? ¿Puedo ir a verlo?”

Muchas empresas no tienen almacén propio. Recogen tus muebles y los llevan a un sitio de otra gente, a veces lejos, a veces sin apenas control. Tú te crees que están en un lado y resulta que están en otro.

Por contra, si el almacén es suyo, y está limpio y vigilado, no van a poner ni una pega en enseñártelo. Si empiezan con evasivas, con “es que ahora no se puede”, con largas… pues eso, ya tienes tu respuesta.

Lo nuestro, para que te hagas una idea: almacén propio, más de 2.500 m² higienizados y vigilados, y cero subcontratas. Por eso te lo decimos sin miedo: ven a verlo antes de decidir.

cómo saber si un guardamuebles es legal

¿Y si algo sale mal? Dónde reclamar en Bizkaia

Contratas en Bilbao, o en cualquier rincón de Bizkaia, y la empresa te falla. ¿Y ahora qué? Pues no te quedas de brazos cruzados. En Euskadi tienes a Kontsumobide, el Instituto Vasco de Consumo del Gobierno Vasco, con oficina propia en Bizkaia. Ahí te informan y ahí presentas tu reclamación.

Un truco que casi nadie usa: toda empresa seria tiene que tener hojas de reclamaciones a mano. Negarse a dártelas no es solo mala educación; es una infracción, y se puede sancionar. Si te las niegan, ya tienes otra señal, y de las gordas.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio que me hagan un contrato?

Sí. Todo esto se apoya en un contrato de depósito, y lo suyo es que vaya por escrito y con copia para ti, con el precio, la duración y las condiciones bien a la vista.

¿Para qué sirve el inventario?

Es la lista de lo que entregas, y tu mejor prueba. Si algo falta o llega roto, es lo que demuestra qué había y cómo estaba.

¿Qué seguros debe tener un guardamuebles?

Hasta tres: Responsabilidad Civil, un seguro de Depósito o Mercancías que cubra tus bienes guardados (incendio, inundación o robo en el almacén) y un seguro de Incendios o Multirriesgo del propio local. El que cubre directamente tus muebles es el de Depósito o Mercancías, así que ese pídelo por escrito sí o sí.

¿Cómo sé si una empresa de guardamuebles es legal?

Pídeles nombre y CIF, mira que tengan la actividad dada de alta (epígrafes de IAE y códigos CNAE), lee opiniones reales y, sobre todo, pide ver el almacén.

En resumen: tu lista antes de firmar nada

Antes de dejar tus muebles y enseres en manos de nadie, repasa esto:

1.

• Contrato por escrito y con tu copia.

2.

• Inventario de todo lo que entregas.

3.

• Empresa que puedas comprobar (CIF, epígrafes, opiniones).

4.

• Seguros por escrito: qué cubren y hasta cuánto.

5.

• Que te expliquen cómo guardan tus cosas.

6.

• Almacén propio, y que puedas visitarlo.

Si una empresa cumple las seis, vas bien. Si falla en varias, ya sabes lo que toca.


En Mudanzas Carlos Rodriguez llevamos desde 1979 en esto de guardar muebles en Bilbao y en toda Bizkaia. Almacén propio de más de 2.500 m², sistema de contenedores individuales, seguro de custodia y un 9,6/10 de nota media que nos ponen nuestras clientas. Contrato claro, inventario, todo por escrito. Como tiene que ser.

¿Quieres hacerte una idea de lo que costaría? Llámanos al 944 958 852 o pide presupuesto, sin compromiso ni prisas. Y si lo prefieres, pásate a ver el almacén antes de nada: es la mejor manera de quitarte de encima el miedo a un fraude.

Mudanzas Carlos Rodriguez, «tu mudanza en buenas manos«