Qué no se puede meter en un guardamuebles: 10 cosas a evitar
12 de junio de 2026
12 de junio de 2026
No todo lo que tienes en casa debería acabar en un guardamuebles. Hay cosas que no entran porque la ley no lo permite, otras porque tu seguro no las cubre, y unas cuantas más que, sencillamente, es una mala idea guardar. Antes de llamar a nadie, vale la pena repasar qué se queda fuera. Y ya de paso, hacer limpieza.
En Mudanzas Carlos Rodríguez llevamos décadas trabajando la mudanza y el guardamuebles casi como una sola cosa, y algo hemos aprendido: la mitad de los problemas se evitan planificando un poco. No lo decimos solo nosotros. Las recomendaciones de la OCU para una mudanza van por ahí: inventario, empresa seria y tener claro qué viaja y qué no. Si es la primera vez que te planteas guardar tus cosas, quizá te venga bien empezar por qué es un guardamuebles y cómo funciona y volver luego a esta lista.
Aquí no hay debate. Estas cosas no se admiten, y no por capricho: lo dice la normativa o lo dicen las condiciones del seguro.
Gasolina, disolventes, pintura, pirotecnia, bombonas de butano (da igual si están llenas o vacías), aceites, productos de limpieza fuertes. Todo lo que arde o reacciona mal se queda en casa. El riesgo de incendio en una nave llena de enseres ajenos no compensa.
Como es obvio, están reguladas hasta el último detalle, y un guardamuebles no es el sitio. Van donde la ley dice que tienen que ir, y punto.

Cualquier cosa que caduque. Fresco, congelado, abierto a medias… da lo mismo. Con el tiempo huele, atrae bichos y termina estropeando lo que tenga al lado. Consúmelo antes del traslado y olvídate de meterlo.
Parece obvio, pero hay que decirlo: en un guardamuebles no hay quien riegue ni quien dé de comer. Ni mascotas ni plantas. Para eso está la familia, un amigo o un profesional que se encargue mientras dure la custodia.
Estas cosas sí caben. Pero antes de guardarlas, piénsatelo al menos dos veces.
Escrituras, pasaporte, testamento, papeles del banco, informes médicos, títulos. Son cosas que puedes necesitar el martes que viene sin previo aviso. Tenlas contigo, no en una caja a la que no vas a poder acceder cuando toque.
Las pólizas suelen ponerse quisquillosas con esto, sobre todo cuando una pieza pasa de cierto valor. Si de verdad no tienes dónde dejarlas, haz una declaración de valor con su tasación y mira bien las coberturas de un seguro del hogar antes de decidir nada.
¡Pero vamos a ver… en qué cabeza cabe! Esta es de las que más disgustos dan. Guardas una manta o un jersey que parecían secos, y no lo estaban del todo. Meses después, hongos, olor y, con suerte, algún insecto. Un poco de humedad basta para arruinar el resto. Así que revisa todo bien antes de embalar y guárdalo seco. Seco de verdad.

Ya sabemos que los sacos de pienso abultan y estorban. Pero se estropean, y además vas a seguir necesitando alimentar a tu animal mientras dure la reforma o el traslado. Ese saco viaja contigo.
Un mueble con carcoma, polilla o cualquier otro bicho de la madera puede contagiar a los de al lado. Y ahí no hablamos de una pieza, sino de comprometer media custodia. Repasa cada mueble antes de guardarlo y, si está tocado, trátalo primero.
No hay ninguna norma que lo impida, pero ¡alma de cántaro, para qué! La pregunta es otra: ¿para qué pagar por almacenar lo que no vas a volver a tocar? El precio de un guardamuebles depende del volumen, o sea que cada caja de trastos viejos ocupa sitio y cuesta dinero. Haz criba antes. Y lo que esté en buen estado, mejor donar lo que te sobra antes de la mudanza.
Productos inflamables y químicos, armas y munición, alimentos perecederos y animales o plantas. No es una recomendación: no se admiten, ni por normativa ni por seguro.
Poder, puedes. Pero mejor no. La documentación puede hacerte falta en cualquier momento, y las joyas piden declaración de valor y coberturas específicas que no siempre compensan.
Porque un rastro mínimo termina dañando lo que tenga cerca y abre la puerta a hongos e insectos. Todo bien seco antes de guardarlo.

¿Tienes muebles, ropa, cuadros o enseres que necesitas guardar con garantías durante una temporada? En Mudanzas Carlos Rodríguez trabajamos con contenedores individuales, que mantienen tus cosas lejos de la humedad, la suciedad, los olores y los cambios de temperatura. Aquí tienes nuestro servicio de guardamuebles en Bilbao y toda Bizkaia.
Mudanzas Carlos Rodriguez, «tu mudanza en buenas manos«